Se recupera esta novela corta en la que aparecen algunas de las constantes literarias y temáticas de Turguenev. El narrador, el alter ego del autor, decide contar su vida tomando como hilo conductor su relación con dos personajes de distinto grupo social al suyo, Punin y Baburin, que conoció en su niñez y que podrían representar a muchos rusos de su época. Se remonta a cuando los conoció en su niñez en 1830, en la finca de su abuela. A Baburin, le acompaña Punin, un estrafalario personaje, enamorado de la poesía y de la naturaleza con el que el niño se muestra fascinado por sus ocurrencias y su amor y pasión por la poesía, que declama de manera hiperbólica. Pero Baburin republicano, no dura mucho en casa de su abuela, pues no soporta el trato que esta da a sus siervos y acaba siendo despedido. Los vuelve a encontrar en 1837, 1849 y 1861. A la pareja, se ha incorporado Muza, una joven enigmática que el narrador conoce como amiga de un compañero de estudios y que ha sido recogida por Baburin. Los nuevos encuentros que tiene en 1837 y ya en 1849 y 1861 le sirven al autor para comprobar que Baburin sigue con sus ideales políticos y sociales aunque estos le condujeron a Siberia pues es detenido por su oposición al zarismo: El libro termina un poco abruptamente, en 1861, cuando se logra la reforma campesina de Alejandro II.
La novela presenta la existencia de diferentes posturas en Rusia: Punin, despreocupado y festivo, Baburin, intelectual, rígido y siempre pendiente de las causas sociales y políticas; Muza, figura complicada, de la que se enamora Baburin, en la que contrasta pasión, humanidad y enigma y en la que acaba predominando la admiración y compasión por Baburin y también los siervos, gente ignorante sometida por la ley de la costumbre a los nobles y estos con sus privilegios centenarios y con los que no parece que el autor esté muy de acuerdo. Esta novela, breve y amena, se publica por primera vez en castellano. Ivan Sergueevich Turguenev (1818-1883) es uno de los grandes escritores rusos del siglo XIX, quizá el más occidentalizado; sus novelas son de gran profundidad intelectual, psicológica y social.