
Es la primera de la Trilogía de la frontera, pero son tres novelas independientes que pueden leerse en cualquier orden. Tienen en común estar ambientadas en la frontera entre Texas y México y ofrece una reflexión sobre la cultura mexicana comparada con la de Texas. Esta novela, situada en 1949 en las tierras fronterizas entre Texas y México, se centra en el personaje de John Grady Cole, un muchacho de 16 años, hijo de padres separados. Esta situación familiar, junto con la muerte de su abuelo, le llevan a huir a México en compañía de su amigo Lacey, y allí se ven envueltos en situaciones duras y violentas. Trabajan como “amansadores” de caballos en una gran hacienda mexicana donde perviven costumbres españolas y la revolución de Madero. Allí John se enamora de la única hija del hacendado, lo que origina un drama a lo Romeo y Julieta. Lo peculiar de esta novela es que los protagonistas (o, mejor dicho, el autor por boca de esos personajes) exponen dudas existenciales como: “¿Has pensado alguna vez en la muerte?” “¿Crees que existe un cielo?” “Me gusta pensar que Dios está aquí.” “¿Rezas alguna vez?”. Lo de “hermosos caballos” en el título se debe a que en esta novela los caballos juegan un papel muy importante. McCarthy ayuda al lector a apreciar la “hermosura” de los caballos.