
La Casa de la Ciénaga es un vertedero al que van a parar los miembros de los servicios secretos que han cometido algún error que ha hecho fracasar alguna operación, ya sea olvidar un documento en un tren, despistarse en una ronda de vigilancia o volverse poco fiables a causa del alcohol. Sus colegas los denominan los "caballos lentos". Son los parientes pobres del espionaje británico y todos comparten las ganas de salir de allí a cualquier precio y volver a la acción.
De este extravagante grupo de proscritos, el más desengañado es River Cartwright, que se pasa el día transcribiendo conversaciones interceptadas de teléfonos móviles. Sin embargo, cuando se produce el secuestro de un joven y los autores amenazan con decapitarlo en directo por internet, River ve una oportunidad para redimirse. ¿La víctima es quien parece ser? ¿Y qué relación guardan los secuestradores con ese periodista caído en desgracia que los "caballos lentos" investigan? Mientras suena el tic-tac que nos acerca al plazo establecido para la ejecución, River descubre que cada uno de los implicados tiene intereses ocultos, y si los caballos lentos no espabilan, el eco del crimen se difundirá por todo el mundo.
Novela donde se destapan los trapos sucios del espionaje inglés. La trama es muy interesante, y es absolutamente trepidante. Nada es lo que parece.