
David Cartwright que fue número 2 del MI5, es ahora viejo y olvidadizo y, por tanto, un riesgo potencial, pero no indefenso. Cuando una noche llega a su puerta un desconocido que dice ser su nieto, le dispara en el acto. El verdadero nieto, River, encuentra en los bolsillos del muerto un billete a Francia, casualmente al lugar donde su abuelo siempre había "veraneado". River, miembro del equipo de Jackson Lamb y sus caballos lentos, los proscritos del servicio secreto británico, sigue esta pista. Durante un tiempo, Jackson Lamb había trabajado con el viejo agente y sabe que éste es responsable de muchas muertes por omisión, sacrificio o liquidación directa. Y es a Lamb a quien llaman para que identifique el cuerpo sin vida descubierto en casa de David Cartwright, mientras una bomba ha estallado en un centro comercial y los caballos lentos de la Casa de la Ciénaga deben actuar antes de que todo se agrave. Lamb hará lo que sea necesario para proteger a un agente suyo en peligro.
Una novela de espías en que el autor presenta un MI5 dedicado a luchas internas y a tapar lo que pueda desacreditarle. Hay una prosa brillante, humor sardónico y ritmo vertiginoso. Es la cuarta entrega de la serie sobre Jackson Lamb y sus caballos lentos. Los personajes del relato carecen de principios y de ideales de servicio a la sociedad, su vida familiar está rota o es una farsa. Se relatan conductas inmorales, sin descripciones explicitas.