
En Misericordia, Galdós retrata la vida de las clases más desfavorecidas del Madrid de finales del siglo XIX. La historia sigue a Benina, una mujer de una bondad ejemplar que trabaja en una casa de la burguesía madrileña en declive. Debido a la difícil situación de sus empleadores, Benina se ve obligada a pedir limosna para poder ayudarles económicamente. Mientras la sociedad en la que vive se ve marcada por el orgullo y la importancia de las apariencias, Benina mantiene su humanidad y dignidad, enfrentándose a un mundo hostil sin perder nunca su nobleza.
Misericordia se presenta como una obra representativa sobre la exclusión social y ofrece una crítica atemporal hacia los valores que fundamentan la sociedad. A través de la figura de Benina, Galdós denuncia las desigualdades y el trato injusto hacia los más vulnerables, mientras plantea una reflexión profunda sobre la verdadera naturaleza de la humanidad.