La incógnita

[La incógnita]
Año: 
1889
Género: 
Público: 
Editorial: 
Cátedra
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2004
Páginas: 
600
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Sorprende desde el principio La incógnita por su forma epistolar, sin preámbulos; modo que se mantiene a lo largo de todo el volumen, incluyendo el quiebre final. Sorprende luego, a medida que nos maliciamos que el destinatario de las cartas probablemente no tenga entidad real y se reduzca a ser un invento del propio Manuel Infante, que se escribe a sí mismo. El tal Infante le cuenta a Equis sus impresiones sobre la política (se ha metido a diputado) y, sobre todo, sobre los supuestos amores de la hija de su tío, por la que él también ha concebido una fuerte pasión. La “incógnita” sobre el amante de Augusta, que así se llama, permanece a lo largo de toda la correspondencia novelesca, sucediéndose los “sospechosos” a medida que Infante escucha las variopintas opiniones de sus conocidos. La historia se complica y se hace más apremiante cuando el sospechoso número uno, Federico Viera, un veterano vividor, es asesinado.

Pero la mayor sorpresa se reserva para el final, pues la única carta de respuesta de Equis es para decirle a Infante que todas sus cartas se han metamorfoseado en una novela titulada Realidad, que desvela al fin, y por encima de las opiniones más o menos mentirosas, la verdad del caso. Y es la cosa que Realidad existe como novela y que muestra, en efecto, el suceder real de los hechos narrados en La incógnita. Se trata, pues, de dos novelas complementarias.

Estamos, por tanto, ante un sorprendente experimento narrativo que se adelanta a esas técnicas que se tienen por propias del siglo XX: juego con la realidad y la fantasía, diversos puntos de vista... Pero tiene, frente a los Faulkner, Joyce y demás, el mérito de una amenidad conseguida a base de "gestionar", como hoy se diría, la lengua coloquial de su tiempo. Y, podríamos añadir, el de afirmar una realidad objetiva (si consideramos juntas las dos novelas) frente al relativismo predominante en aquellos.

Autor: Jesús Sanz Rioja, España
Fecha de actualización: Mar 2025