
El autor es un alemán, Jörg Bong, que vive entre su país natal y Bretaña. Se trata del primer libro de una serie cuyo protagonista es el comisario Dupin. El estilo, la ambientación bretona y los personajes centrales reflejan la simpatía del autor por la región. El protagonista ha sido "desterrado" de París para instalarse en esta región del fin del mundo (finis terrae) y, con la ayuda de su secretaria Nolwenn, se familiariza poco a poco con la "vida" en Bretaña.
En la pintoresca localidad de Pont-Aven, aparece asesinado un lugareño: el propietario del legendario Hôtel Central, donde se han alojado Gauguin y otros artistas famosos. ¿Qué motivos le habrán impulsado a matar a puñaladas a un hombre de 91 años? Dupin empieza a investigar los últimos días de la víctima, pero el caso se complica con el descubrimiento de un nuevo cadáver en la costa cercana. La presión de la opinión pública aumenta. A medida que aumenta la presión de la opinión pública, también lo hace la urgencia de que el Prefecto de Policía comunique a la prensa la resolución del caso.
Además de un interesante caso criminal, el autor presenta una lectura entretenida e inteligente que despierta en el lector la pasión por Bretaña y la presenta a quienes nunca han estado allí.
Desde el punto de vista moral, el autor distingue entre comportamientos morales e inmorales y aclara el nivel ético de los personajes. No hay descripciones embarazosas. Una conversación entre el superintendente y el prefecto insinúa el peligro de que los poderosos puedan utilizar medios legales para presentar como legales comportamientos inmorales.