
En Madrid, el 2 de julio de 1888, se cometió un asesinato, con robo e intento de incendio del cadáver de una viuda rica, Luciana Borcino, que habitaba en la calle de Fuencarral. Fue un acontecimiento de la época que estuvo en boca de toda la ciudad. Sospechosos su “desnaturalizado hijo”, de 23 años; su criada, Higinia Balaguer, además de dos hombres, una compañera de la criada y, también, el director de la cárcel modelo, José Millán Astray, padre del que sería fundador de la Legión.
Pérez Galdós, escribió seis cartas al director del diario La Prensa, de Buenos Aires, recogidas en el libro, explicando su visión de los acontecimiento y analizando el juicio paralelo que tenía lugar en la calle y era alentado por la prensa que el escritor divide en “sensata” e “insensata”, según el apoyo a una causa o a otra. El caso no estuvo libre de connotaciones políticas, por “hacer atmósfera en contra de la justicia”.
Un libro fácil y rápido de leer e interesante, un “thriller” castizo con todos los ingredientes necesarios para construir una interesante historia, manipulación de la opinión pública, cierto feminismo ante la incomprensión de que en un asesinato de este calibre no hubiera mano de hombre y ataques políticos, tanto a la justicia como al modelo carcelario español de la época.