Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos

[Liquid love: on the frailty of human bonds]
Año: 
2003
Género: 
Público: 
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.

Bauman analiza la actitud del hombre actual –marcado por el utilitarismo y el consumismo- ante los vínculos afectivos: el punto de partida y la constatación inicial es que, hoy por hoy, se aprecia claramente un impulso natural de estrechar lazos con otros hombres, pero a la vez se constata el temor a que lleguen a ser demasiado firmes, por lo que se busca el modo de que los lazos se mantengan flojos, para poder desanudarlos.
Todo el libro es un análisis sociológico sobre el resultado de este modo de actuar; el autor no propone soluciones, ni ofrece valoraciones morales. Podría parecer que lo que se propone es un "disfruta de tus relaciones, pero sin comprometerte demasiado", pero no es ese el punto: el libro no dice que eso es lo que debe ser; sólo diagnostica que, desde el punto de vista sociológico, eso es lo que hay. En la sociedad occidental, se ha universalizado esa actitud. Por eso Bauman puede decir en el prólogo que "este libro está dedicado a los riesgos y angustias del vivir juntos y separados en nuestro moderno mundo líquido".
El Autor muestra cómo las consecuencias de la tendencia a "no-amar" o "no-comprometerse" son simplemente espeluznantes, en todos los campos (desde las relaciones personales a las de vecindad, o a las de solidaridad internacional). No hay un aparato constructivo, ni un planteamiento positivo. Sólo la constatación de que la sociedad actual se ha "liquificado", perdido cualquier punto de firmeza en aras de una presunta libertad. Tal vez no se podría pedir más a un análisis sociológico, pero resulta un tanto deprimente; y el tono irónico tiene algo de humor negro, o de risa tonta frente a una tumba abierta.
D.L. - A.C. (2009)