
En 1668, Polonia todavía resuella tras la sucesión de épicas batallas libradas para expulsar a los invasores suecos. La guerra ha dejado al país exhausto, pero sus problemas están lejos de haber terminado: el Imperio otomano se dispone a aprovechar la debilidad polaca, apoyado por tártaros y cosacos. En este contexto se desarrolla este libro, tercera y última novela de la célebre Trilogía de Henryk Sienkiewicz. El autor combina con maestría la aventura, la reconstrucción histórica y el relato sentimental para ofrecer una historia de amor y heroísmo que, aunque profundamente vinculada a la historia de Polonia, adquiere una dimensión universal.
El centro de la novela lo ocupan Miguel Volodiovski, el célebre «pequeño caballero», y Basia, una joven de carácter indomable, valiente y decidida, que está muy lejos de limitarse al papel convencional de la heroína romántica. Separados una y otra vez por las circunstancias de la guerra, ambos representan un amor capaz de resistir la adversidad y de encontrar su plenitud en la entrega y el sacrificio. A su alrededor se despliega un amplio conjunto de personajes, conjuras, duelos, asedios y episodios de acción que mantienen vivo el ritmo de la narración.
Uno de los mayores atractivos de la novela es precisamente la combinación de aventura y sentido patriótico. Bajo el mando de Juan Sobieski, futuro rey de Polonia, los protagonistas participan en la defensa de la fortaleza de Kamieniec frente al avance otomano. El conflicto adquiere así una dimensión que trasciende la lucha política: la defensa de la patria aparece vinculada a la defensa de una civilización y de una tradición cristiana amenazadas. Sienkiewicz no pretende ofrecer una reconstrucción histórica estrictamente académica, sino convertir el pasado en una fuente de inspiración y fortaleza para su propio pueblo. La historia se mezcla con la ficción. Presenta personajes ejemplares.
El libro contiene una defensa de la herencia cristiana. El heroísmo de Volodiovski alcanza así su verdadera grandeza cuando deja de buscar la gloria personal y se convierte en entrega a los demás. También el amor entre Miguel y Basia está marcado por la fidelidad y la entrega mutua, frente a un mundo dominado por la violencia y la ambición. En este sentido, la novela propone una visión profundamente cristiana del hombre: la verdadera grandeza no consiste en vencer a los demás, sino en ser capaz de darse por aquello que se ama.
Henryk Sienkiewicz nace en 1846 en Wola Okrzejska, en el seno de una familia de la nobleza polaca venida a menos. Estudió en la Universidad de Varsovia, aunque no llegó a obtener el título universitario. Comenzó su vida profesional como periodista y pronto se relacionó con los círculos intelectuales y artísticos de la capital. Viajó bastante por el mundo. En 1905 recibió el Premio Nobel de Literatura, concedido por sus «extraordinarios méritos como escritor épico». Durante la Primera Guerra Mundial se instaló en Suiza y colaboró en iniciativas de ayuda a las víctimas del conflicto. Murió en Vevey en 1916.