
Año 1668, Polonia todavía resuella tras la sucesión de épicas batallas que ha librado para expulsar a los invasores suecos. La guerra ha dejado a la nación esquilmada, pero los problemas del pueblo polaco distan de haber concluido. El Imperio Otomano, en coalición con dos viejos enemigos de la Polonia -tártaros y cosacos- aprovecha la situación de postración polaca para iniciar su propio intento de conquista. En Un héroe polaco, Henryk Sienkiewicz, consumado maestro del más clásico y robusto realismo, nos presenta una universal historia de amor en la guerra. Basia es la atrevida y valerosa princesa-soldado y Miguel Volodiovski el “pequeño caballero” comandante de las tropas polacas que, bajo el mando de Juan Sobieski —futuro rey de Polonia y héroe de la Cristiandad en la batalla de Viena—, harán frente al agresivo poder turco. Tras mil avatares que les mantendrán separados, Basia y Miguel lucharán juntos en la fortaleza de Kamieniec, defendiendo a Polonia y a la civilización occidental frente a la tiranía de las hordas orientales. Personajes soberbiamente construidos, conjuras, acción trepidante que nos habla de cuestiones universales, magníficas recreaciones históricas; tras A sangre y fuego y El Diluvio, Un héroe polaco concluye la trilogía de Sienkiewicz.