
Segundo libro de la triología épico-histórica de Sienkiewicz sobre las luchas por la defensa de Polonia en los siglos XVI-XVII. La primera parte se titula "A sangre y fuego"; mientras que la tercera es "Un héroe polaco".
En este volumen se relata la invasión de Polonia llevada a cabo por los suecos comandados por el rey Gustavo Adolfo. Narra la historia que inicialmente corrió a favor de los invasores, que tomaron hasta Varsovia y Cracovia, pero fueron detenidos en el monasterio-fortaleza de Jasna Gora, donde está una famosa imagen de la Virgen María, muy venerada por los polacos. A partir de ese momento el pueblo se levantó, y los nobles (muchos de los cuales antes habían traicionado a su rey y pactado con los invasores), declaran la guerra a los suecos. El libro va acompañando las aventuras de un noble, que es un retrato de la época: de carácter violento, pero apasionado por una bella dama; inicialmente traicionó a su rey, pero después se corrigió y prestó grandes servicios a la patria.