
Breves semblanzas de quienes, a juicio del autor, han pasado a la historia por su genialidad, en el arte o en la ciencia. En concreto, este libro dedica una media de 25 páginas a subrayar el mérito intelectual de Chaucer, Durero, Shakespeare, J.S. Bach, Turner, Hokusai, Jane Austen, A.W.N. Pugin, Viollet Le-Duc, Víctor Hugo, Mark Twain, Tiffany, T.S. Eliot, Balenciaga, Dior, Picasso y Walt Disney, con una presentación de los personajes elegidos que recuerda bastante a las Vidas paralelas de Plutarco.
La subjetividad del análisis, y algunas deficiencias en los criterios aducidos por parte del redactor del libro, motivan el que no siempre el lector deba de estar de acuerdo en los motivos de admiración que sugiere Paul Johnson. Por ejemplo, la mención demasiado explícita de pasajes obscenos en la vida u obra de Chaucer, Hokusai, Víctor Hugo o Picasso desdice, por contraste, de las merecidas críticas de Johnson a la vida disoluta de sus héroes. De modo similar, llama la atención el educado despego que en ocasiones Johnson muestra hacia conductas que tacha de conservadoras: confundiendo la creatividad con la ruptura de lo que merece mantenerse, o puntualizando con la ayuda de Sigmund Freud.