Sócrates. Un hombre de nuestro tiempo

[Socrates. A man for our times]
Año: 
2012
Género: 
Público: 
Editorial: 
Avarigani Editores
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2012
Páginas: 
170
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Johnson es conocido por escribir biografías, en algunos casos, para denunciar la hipocresía entre la vida de sus biografiados y las ideas que manifestaban. Así ocurre en Los intelectuales. En el caso de Sócrates, muestra la vida de un filósofo que vive como piensa. Johnson nos hace cercanos al personaje y nos introduce en una época que no siempre resulta fácil de comprender. En todo momento vivimos el presente, pero reflejado en el pasado, en el siglo V a. C., el siglo de Pericles y de la idealización de la democracia. Es cierto que abusa de un Sócrates demasiado actual, defensor de la igualdad de hombres y mujeres, abolicionista de la esclavitud y del monoteísmo, muy próximo a la tradición judía. Sin embargo, para Sócrates la moralidad era absoluta: o es absoluta o no es moralidad. Fue enemigo y crítico del relativismo moral y distinguió claramente entre cuerpo —la forma de cara afuera— y el alma —la personalidad del ser humano hacia dentro—. En el mundo actual, están presentes algunas máximas que tienen origen en el pensamiento socrático: “Algunos hombres viven para comer, yo como para vivir”; el joven virtuoso evita “los excesos en todo”; “la pobreza es un atajo para el autocontrol”.

Sócrates no dejó textos escritos, ni siquiera cartas, y es conocido gracias a los recuerdos de sus discípulos, especialmente la obra de Platón. Pero Johnson, siguiendo a Vlastos, quiere separar a los dos filósofos y ve importantes diferencias entre maestro y discípulo. De hecho, destaca la semejanza de Sócrates con Tomás Moro, pues ambos combinan la rectitud con el humor malicioso o la ironía y el patriotismo unido al deber religioso.

El Sócrates de Johnson es “la filosofía personificada”. El autor ofrece una visión muy personal, pero intensa y actual, de uno de los filósofos clásicos griegos más influyentes.

Autor: Francisco Forriol, España, 2019