
Segundo libro del autor, con rasgos autobiográficos, que trata sobre la nobleza rural rusa del siglo XIX y sus dilemas. Lavrietski es el héroe de la historia: un joven noble, de padres que lo educan según las teorías francesas del momento, dando como resultado un hombre fracasado. A los 26 años comienza la universidad, no sabe ni trabajar ni vivir en sociedad. Se enamora, se casa por amor y se va de luna de miel correspondiente a Europa... pero ahí descubre que su mujer lo está engañando, que es una belleza deslumbrante con una cohorte de admiradores, una mujer calculadora, fría y audaz, solo interesada en su dinero. La deja, regresa humillado y decide retirarse para administrar sus propiedades. Pero entonces conoce a la joven y encantadora Liza, uno de los grandes personajes de la literatura rusa. Llegan algunas noticias sobre la muerte de su esposa: ¿es posible una segunda felicidad? El libro tiene hermosas descripciones de la tierra rusa, pero sobre todo, trata de lo esquiva que es la felicidad humana, incluso para quienes viven honestamente.