La gran hambruna en la China de Mao: historia de la catástrofe más devastadora de China (1958-1962)

[Mao’s Great Famine]
Año: 
2010
Género: 
Público: 
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.

Frank Dikötter, nacido en 1961 en Kerensheide (Holanda), enseñó historia de China en la "School of Oriental and African Studies" (SOAS) en Londres. Desde 2006 es profesor de humanides en la Universidad de Hong-Kong. Ha recibido por esta obra el “BBC Samuel Johnson Prize”. Mao Zedong quiso impulsar la modernización de China con el “Gran Salto”, para alcanzar en pocos años el nivel de desarrollo de Inglaterra, quizás incitado por el plan anunciado por Chruschtschow, de que Rusia iba a superar rápidamente el nivel de USA.

Sin escrúpulo y despreciando las víctimas de un planteamiento absurdo, basado en principios ideológicos, el “Gran Timonel” y la dirección del partido son responsables de la mayor catástrofe de la historia de China. El tema de las víctimas del “Gran Salto” sigue siendo tabú para las autoridades del país. El número de muertos de hambre, de malos tratos o empujados al suicidio resulta dificil de calcular. Los archivos oficiales del partido u otros arganismos, a nivel central, regional o local están cerrados para los investigadores, que sólo tienen acceso a una parte de la documentación. Con los datos actuales, el autor estima que hubo en 1958-1962, al menos, 45 millones de víctimas.

El autor va describiendo sucesivamente "El camino hacia la utopía", basado en los deseos de éxito y la ideología marxista, que hace pasar por "El Valle de la Muerte" y produce "La Destrucción" (de la agricultura, industria, comercio, edificios y del medio ambiente). A esta situación reaccionan los afectados con diversas "Estrategias de supervivencia", pero "Los miembros más débiles" (niños, mujeres y ancianos) llevan la peor parte. Hay "Diversos modos de morir" (accidentes, enfermedades, el Gulag, la violencia, …). El valor de los capítulos es desigual, y el nivel de catástrofe es distinto de unos a otros, dando la sensación de contradicciones o exageraciones. El autor insiste en que, cuando se abran en China los archivos a los investigadores, habrá datos más seguros, y piensa que el número estimado de víctimas será mayor. La lectura de algunos capítulos resulta desagradable, por las crueldades descritas.

F.B. (Suiza, 2017)