
Wiesenthal lleva muchos años recorriendo el mundo, escribiendo artículos y libros relatando sus experiencias, anécdotas, encuentros con personas conocidas o no, viviendo con sus clásicos grecolatinos y con los humanistas europeos. Sus autores alemanes vuelven una y otra vez, Goethe, Nietzsche, Rilke y Zweig, olvidando a otros muchos pues sabe que “desde Voltaire y Darwin todo el mundo quiere ser progresista y ‘científico’ para no caer en el oscurantismo reaccionario”.
En este libro recorre su vida bohemia, algunos capítulos provienen de artículos o libros ya publicados, pero con nuevas ideas y deja entrever la nostalgia del viajero que fue y sus historias de familia, una familia paterna judía procedente de centro Europa y una madre católica española, mezcla que lo ha convertido en el personaje de sus propios viajes; al final siempre nos encontramos con el escritor que encuentra en las tradiciones europeas, el humanismo y en la religión católica su forma de ser y de pensar y se entristece porque no encaja en el mundo actual, “un mundo que no se fundamenta en el valor del mérito, de la excelencia, del esfuerzo y del trabajo”.
No es un libro pesimista, es irónico, la ironía de quien sabe dónde está la belleza, el bien y la verdad y que en su viaje terrenal y no encuentra una mano tendida a quien se la pueda entregar.