
Carrère (París, 1957) se inspira en una noticia, la del caso Romand, un hombre que en 1993 asesina a sus padres, esposa e hijos antes de intentar sin éxito suicidarse. El autor-narrador busca entender quién es Romand. Es una búsqueda psicológica y ética, mucho más que policial. Carrère se esconde detrás de un testigo del caso, y así se pone en contacto con Roman, visita los lugares, conoce a testigos, cubre el juicio para la prensa, trata al abogado defensor, consulta el expediente... El resultado es una novela de no ficción. La investigación pone en evidencia una vida construida sobre la mentira, sobre el engaño: en los estudios y la profesión, en su vida matrimonial y familiar, en el manejo del dinero (Satanás, el padre de la mentira, es denominado en la Biblia el Adversario). Condenado a prisión perpetua, al final, en la reclusión, emerge el ansia de redención.