
José María Pemán (1897-1981) fue un periodista, poeta, narrador, dramaturgo, ensayista y gran orador. Natural de Cádiz, se casó con Carmen Domecq con quien tuvo 9 hijos.
El Divino Impaciente es una obra de teatro sobre la vida de san Francisco Javier. Dividida en tres actos, el autor nos sitúa en diversos momentos de la vida del santo: París antes de entregarse a Dios; Roma donde ya jesuita, recibe el encargo de ir como misionero a las Indias bajo el amparo del rey de Portugal; Lisboa frente al rey, antes de su viaje; Malaca, Macassar o Funay predicando el Evangelio. San Francisco Javier recibió el sobrenombre de Apóstol de las Indias. Recorrió más de 120 000 km (tres veces el diámetro de la tierra). Bautizó a miles de personas.
La obra se estrenó en el Teatro Beatriz de Madrid el día 22 de septiembre de 1933 y alcanzó un gran éxito de crítica y público, tanto en España como en Europa e Hispanoamérica. En 1934, cuatro compañías lo representaban simultáneamente. Ese año se vendieron 100.000 ejemplares del libro. “El Divino Impaciente” recibió el Premio «Espinosa Cortina», que la Real Academia Española concede cada cinco años a la mejor comedia del quinquenio.
El origen de la obra fue una conversación con El Padre benedictino Rafael Alcocer que estaba en Cádiz dando una conferencia. Hablaron sobre el teatro religioso de autores como Claudel, Maritain o Henri Gheon. Manuel Herrera Oria, empresario teatral, se ofreció a Pemán para ayudarle a montar cualquier obra que el escritor realizara sobre temática religiosa. Eran años de persecución religiosa en España. En parte, debido al ambiente político-religioso de aquel entonces, la obra alcanzó un enorme éxito. Esta obra era una especie de respuesta católica a los ataques recibidos.
Fantástica obra de teatro con deliciosa prosa.