
Es el tercer tomo de la serie y Justina Jones está en el tercer curso escolar. Están deseando novedades, y las tienen: una joven que llega por primera vez al colegio y que también es parte del equipo de las Lechuzas; las reglas se rompen una vez más, y durante una de las acostumbradas fiestas de medianoche en el granero, aparece un supuesto fantasma en los jardines del internado… y, poco después, una de las alumnas desaparece. Justina y sus amigas deben resolver el misterio antes de que sea demasiado tarde.
Entre los valores que se muestran está el fortalecimiento de los lazos entre las amigas, con tensiones y reconciliaciones que enriquecen los vínculos interpersonales. Llama la atención la comprensión entre las protagonistas de diferentes edades y estatus social. También queda patente el coraje y la resolución ante los peligros.
Esta tercera entrega tiene ciertos tintes de novela negra juvenil. Combina misterio, cariño, aventura y una trama impredecible.
Recomendable para jóvenes y adultos que valoran la narrativa de suspenso y que quieren desconectar de su rutina y pasar un rato agradable.