
Patrick Deville es un magnífico escritor de “novelas reales” que nos han paseado por la historia del África central, Centroamérica y Vietnam, se inclina ahora por escribir una confusa autobiografía, con fragmentos históricos y puntos geográficos, sobre todo de Francia. Es un libro complejo, un edificio con abundantes habitaciones por donde se va pasando rápidamente donde mezcla su vida y sale en busca de sus antepasados, los lugares donde habitaron, las carreteras que recorrieron y aprovecha para contar anécdotas y hechos históricos, haciendo hincapié en la primera y segunda guerra mundial. Se mezclan la metrópoli y las colonias, los primeros reyes galos, las cruzadas, ciudades, ingenieros, escritores y políticos, muchos desconocidos; un libro de viajes y de historia que no llega a enganchar en su lectura y del que es muy fácil desconectar.