
Mei, una mujer de cuarenta y dos años inmersa en un matrimonio apático y a la que acaban de despedir del trabajo, decide refugiarse en la casa donde se crio, una pequeña masía en medio del bosque. Allí intentará escribir la novela que la obsesiona desde hace años, mientras planta cara a su pasado, a un presente inoportuno y a un futuro a la deriva. Esta novela es la crónica de una rebelión, la historia de una soledad impenitente narrada en una intrigante cuenta atrás de 185 días. ¿Qué es la soledad? ¿Una realidad objetiva o un estado de ánimo, una bendición o una condena? Lo único seguro es que de la soledad nunca se sale indemne. Sola, la impactante primera novela de Carlota Gurt, está escrita en una prosa vivísima y muy visual que sacude al lector como una fuerza de la naturaleza. (Hasta aquí, sinopsis de la editorial).
Relato bien escrito, con estilo, originalidad y bien construido. Con ritmo en crescendo que atrapa desde el primer momento. Lástima que la historia y el personaje principal sean realmente desoladores. Antes de leer el libro, es conveniente prepararse para enfrentarse a un auténtico drama. Abundan los apuntes eróticos, expresiones vulgares e irreverentes que podrían ser mucho más moderadas sin necesidad de que perdiera fuerza el relato.