
Esta obra tiene como centro a una viuda de guerra, Leni Pfeiffer, solitaria y desconcertante, amenazada de múltiples embargos, con un hijo único en prisión. El narrador asume la función de un investigador que interroga a todos los que conocieron a Leni.
Los informadores se convierten en personajes de la novela y constituyen una galería de retratos que reflejan la sociedad alemana tal como la ve Böll. La obra está impregnada de una amarga crítica hacia la sociedad alemana. Böll pretende que la Alemania del milagro económico, donde el dinero todo lo corrompe, no tiene más valor que la de los campos de concentración nazis.
En el plano erótico, su mordacidad se vierte en un realismo más crudo en su fondo que en su forma descriptiva. Al denunciar las formas religiosas que no llegan a impregnar la postura vital del individuo, desconfía de toda religiosidad relacionada con la Iglesia.
O.B. (2007)