
La reina de las novelas de suspenso nos brinda una intriga judicial. La joven abogada Emily Wallace tiene entre manos el caso más importante de su carrera. Hace dos años, la popular actriz Natalie Raines fue asesinada en su propia casa y su exmarido, Gregg Aldrich, ha sido desde entonces el principal sospechoso de esa muerte.
Emily logra meterse en la piel de la difunta Natalie y experimenta emociones que hacen que sienta cierta empatía con el acusado. Tiene una corazonada y no dejará de investigar en ello, aunque el juez haya dictado sentencia, a pesar de que pone su vida en peligro.
El estilo es adictivo, entretenido, ágil, de fácil lectura, con giros imprevistos, directo, con capítulos cortos, trepidante y mantiene el suspenso hasta el final. Los personajes están bien definidos y perfilados.