Pigmalión

[Pygmalion]
Año: 
1927
Género: 
Público: 
Editorial: 
Cátedra
Año de publicación: 
2016
Páginas: 
232
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

George Bernard Shaw sostenía con firmeza que la controversia y la polémica, elementos recurrentes en su teatro, eran esenciales para el progreso social, político y cultural. Defendió numerosas causas que, en su época, resultaban innovadoras, y algunas continúan siéndolo hoy en día. Entre ellas se encontraban el vegetarianismo, la reforma del alfabeto, el sufragio femenino y la independencia de las mujeres.

A lo largo de su extensa vida, que se prolongó casi un siglo, Shaw se convirtió en uno de los escritores más prolíficos de la literatura inglesa. En 1925, recibió el Premio Nobel de Literatura y, años más tarde, en 1938, fue galardonado con un Óscar por su participación en la adaptación cinematográfica de Pigmalión. Falleció en 1950, dejando un legado literario inmenso.

En Pigmalión, Shaw satiriza el sistema de clases inglés y la artificialidad con la que este establecía divisiones entre las personas. Al mismo tiempo, la obra ensalza el individualismo como una herramienta capaz de desafiar esas barreras, representado en la figura de Liza, la joven florista protagonista.

La crítica de Shaw se centra en la rigidez de un sistema en el que la separación entre la aristocracia y las clases más bajas no se basa únicamente en factores económicos, sino en estructuras profundamente arraigadas que, a simple vista, parecen insalvables. En este contexto, Henry Higgins, un prestigioso y excéntrico fonetista, acepta un reto: toma a Liza bajo su tutela y, mediante clases de fonética, intenta transformarla en una dama capaz de pasar por una duquesa en una fiesta.