
Historiador y periodista, conocido por sus publicaciones revisionistas de ideas generalmente admitidas: enmiendas que así sintonizan con su propio itinerario personal que, en el orden político, se trasladó de las izquierdas a las posiciones de derecha. En el presente denso volumen analiza críticamente los posibles mitos acerca de la primitiva identidad de la península ibérica como único país, o los derivados de las tres culturas (judíos, moros y cristianos), la Inquisición, los motivos profundos de la decadencia con los Austrias y Borbones o el retraso del desarrollo industrial. El texto se enfrenta, por último, con la debatida cuestión de la no beligerancia española en la Segunda Guerra Mundial, y la política –acertada o no- seguida por Franco en los años posteriores. También dedica treinta páginas a la vida política de los años post-franquistas. Las dimensiones cristianas de la vida española a lo largo de los siglos son tratadas con respeto pero a la vez con el despego propio del positivismo historicista.