Por qué orar, cómo orar

[Perché pregare, come pregare]
Año: 
2010
Género: 
Público: 
Editorial: 
Sal Terrae
Ciudad: 
Bilbao
Año de publicación: 
2010
Páginas: 
112
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

«Nuestra oración será siempre una lucha para llegar a amar más y mejorar a quienes viven junto a nosotros, día a día. Por eso, no deberíamos cansarnos nunca de pedir al Señor: “Enséñanos a orar”. La oración es nuestro deseo de amor». En un tiempo en que se percibe una creciente «sed» de espiritualidad, tanto en los creyentes como “tal vez aún más” en los no creyentes, el tema de la oración asume una importancia decisiva. Pero es preciso que sea liberado de superestructuras inútiles y de tergiversaciones. 

Enzo Bianchi nos ofrece un texto precioso, profundo y de fácil lectura: redescubrir la frescura y la verdadera naturaleza de la oración cristiana, situándose de nuevo en el surco de la revelación bíblica. El texto aborda también las dificultades más comunes en la oración y ofrece respuestas e interpretaciones profundas y ricas de sentido, capaces de satisfacer la curiosidad de las personas que buscan. 

“La escucha de la Palabra de Dios contenida en la Escritura, Palabra acogida, custodiada y meditada en el corazón, no puede sino desvelar en nosotros una Presencia, la presencia del Dios viviente, más íntima a nosotros que nosotros mismos (cf. Agustín, Confesiones 111,6,11). La oración nos lleva de este modo a descubrir nuestra verdad más profunda: Dios está presente en nosotros, no como fruto de nuestra búsqueda, no como resultado de nuestro deseo porque su presencia nos precede, es anterior a nuestro esfuerzo por prestarle atención, sino como don y entrega de Dios mismo a través de su Palabra”.

Autor: Vicente Huerta, España
Fecha de actualización: Oct 2023