
Este breve texto de Vicente Valero es una pequeña joya. El autor ibicenco indaga, con exquisita prosa, en la influencia de la Provenza francesa en el origen del paisajismo y de la relación moderna entre arte y naturaleza, sobre todo en pintores y escritores. El arranque es el mítico ascenso de Petrarca al Mont Ventoux, supuestamente en 1336, para seguir con la influencia de la montaña de Sainte-Victoire, junto a Aix-en-Provence, en Paul Cezzane y en Picaso, o del Montmajour en Van Gogh, pero también de otros lugares de la zona en escritores de la talla de Mallarmé, de Albert Camus, de René Char, entre otros. Son muy interesantes, además, las reflexiones sobre la creación artística y literaria, con referencias a las opiniones y vivencias de los autores citados y de otros artistas. El libro se divide en dos partes: Cuaderno de Provenza, descriptiva; y Junio en casa del doctor Char, a modo de diario poético, más breve y con un tono más hermético.