
El autor (Londres, 1936), profesor del Merton College de Oxford, fue el biógrafo oficial de Winston Churchill y, entre otros libros que publicó, figuran Second World War (1986), The Holocaust (1990) y The Day the War Ended (1995). En cuanto a First World War, Gilbert explica ya en las páginas iniciales que el intento de relatar un conflicto en el que murieron 9 millones de soldados obligaría a escribir 20.000 libros como el presente, con sólo dedicar una página a cada soldado. No obstante, Gilbert tiene el acierto de intercalar centenares de anécdotas procedentes de biografías singulares que ha tenido la paciencia de estudiar por separado entre los datos abstractos de estrategias, alianzas y valoraciones de conjunto. Fruto de este planteamiento explica que en esta historia se nos cuente también lo que hacían en la guerra del 1914-18 “famosos” posteriores, como McMillan, Witgenstein, E. Hemingway, Einstein, A. Eden, A. Hitler, H. Truman, H. Göring, B. Mussolini, Pétain y D. McArthur, o la parte que tuvo W. Churchill en el invento del carro de combate (1917). El autor cuida de suavizar el relato de las crueldades personales, aunque no puede disimular los horrores de la utilización de gases asfixiantes (cloro, al principio, luego fosgeno, iperita, etc.). Puede decirse que se trata de una historia confeccionada desde el punto de vista inglés, pero se abstiene de calificaciones de índole moral sobre acciones de uno y otro bando.