
Ensayo sobre la relación que se da entre religión, espiritualidad y valores, dirigido a reivindicar el papel que la religión tiene en un occidente cada vez más secularizado. El libro promueve tomar conciencia de la importancia de poseer una ética social común, arraigada en unos valores firmes y compartibles; y considera que tales valores pueden hallarse en los elementos comunes que se pueden encontrar en las grandes tradiciones religiosas (el perdón, la misericordia, etc.). Para ello, un punto de referencia constante son los trabajos de Hans Küng sobre el tema.
Libro interesante y sugerente, aunque limitado por su mismo planteamiento: en efecto, algún lector puede considerar que, al final, no se entra al problema principal de este tipo de propuestas: cómo fundar de modo estable unos valores en el mero acuerdo, aunque se pueda constatar que este se da, desde un punto de vista histórico y cultural, en las religiones. Aún así, libro interesante para reivindicar el papel de la religión en la vida social.
P.V. (España, 2016)