
La novela narra la historia de Augusto Pérez, un joven rico licenciado en Derecho, hijo único de una madre viuda. Sus problemas amorosos y los existenciales le llevan a cuestionar su cotidianeidad: así, se pregunta si alguien sabe lo que es amar, qué es vivir y cuál es la finalidad de la existencia, etc. Las traiciones del amor le conducen a la casa de Miguel de Unamuno (que de esta forma se convierte en uno de los personajes) para que le aconseje y le indique cómo debe proceder ante esa crisis existencial. De esta manera, la relación del creador literario con su criatura simula la providencia divina.
Posiblemente la novela más destacada de Unamuno (1864-1936), donde ya se aprecia su concepción del género como una aproximación filosófica a la realidad.