Es el n. 2 de la saga de Will Robie conocido por ser el protagonista de Los Inocentes y el asesino de la CIA: implacable, letal, un experto en el arte de matar. A él recurre el gobierno de Estados Unidos para eliminar a los peores enemigos del estado, monstruos dedicados a hacer daño a inocentes. Jessica Reel es una asesina tan profesional y hábil como él que se ha cambiado al bando enemigo. Por eso contratan a Robie para capturarla viva o muerta. Él descubre que sus ataques a la agencia ocultan una amenaza mayor que puede causar una tremenda conmoción en Estados Unidos y el resto del mundo. Robie quiere averiguar la verdad pues tiene una brújula moral que se despierta continuamente en él.
Es una novela magnífica, con un suspenso trepidante, intriga y acción vertiginosas, ritmo implacable. Es adictiva de principio a fin. La narrativa es absorbente, con giros emocionantes y gran dosis de misterio. La tensión va en aumento a medida que se descubren las traiciones, la corrupción y el espionaje de alto nivel. Los principales protagonistas están muy bien perfilados psicológicamente. Dentro de tanta acción, también lleva a la reflexión sobre la naturaleza del poder, las consecuencias de la ambición descontrolada, los sacrificios hechos en nombre del deber. El autor es uno de los mejores escritores de thrillers de la actualidad.