
Interesante y apasionante relato de las dificultades que tuvieron muchos intelectuales centroeuropeos, judíos y opositores para escapar del nazismo. Muchos huyeron al comienzo, con la llegada de Hitler al poder en 1933; algunos saltaron al continente americano y otros decidieron exiliarse en París.
En 1940, tras la ocupación alemana de Francia, no encontraron otra salida, si no habían sido detenidos, que marcharse al sur, en la Francia no ocupada del gobierno de Vichy.
Allí, el mariscal Pétain, presidente del gobierno colaboracionista con el nazismo, para evitar la ocupación de su zona, recluyó a los exiliados en campos de internamiento, aunque muchos funcionarios franceses les ayudaron mirando hacia otro lado.
Un personaje estadounidense poco conocido, Vivian Fry, organizó desde Marsella una ratonera a la que acudieron muchos intelectuales buscados por la Gestapo: el Centre Americain de Secours, para ayudar a escapar a los intelectuales refugiados.
El libro relata en forma de diario lo que fueron aquellos angustiosos momentos; muchos se saldaron con éxito, llegando al continente americano a través de España y Portugal y, en algún caso, llegando a la isla caribeña de Martinica.
Otros terminaron con su detención y muerte, pero todos vivieron situaciones complicadas y con mucho sufrimiento que les obligó a ponerse en peligro, encontrando muestras de ayuda y compañerismo heroicos frente a tantas actitudes de miedo, engaño y egoísmo.