
La última novela de la saga de William Monk, ambientada a fines del siglo XIX, describe con gran detalle la ciudad de Londres. La mayor parte de la historia se centra en investigar quién ha traicionado la confianza del protagonista, ya que alguien ha informado sobre un recorrido secreto. El thriller también busca descubrir quién es el culpable de la muerte de Kate, ya que se cree que el dinero exigido por su rescate fue entregado por su marido, un rico constructor londinense que amaba profundamente a su bella esposa.
Monk se implica en la operación para proteger el dinero, supervisando la entrega. Sin embargo, cuando caen en una emboscada, comienza a sospechar que alguien de su brigada estaba en contacto con los secuestradores, ya que estos matan a Kate y huyen con el dinero. Después de esto, se producen otros asesinatos. ¿Qué está pasando?
Es una novela de intriga con giros inesperados, donde tanto el policía como el fiscal se guían más por sentimientos encontrados que por pruebas objetivas. Hay profundas reflexiones sobre la lealtad, la amistad, el amor, la familia y el dolor, lo que añade un interesante trasfondo a la trama. La intriga se mantiene constante, y queda claro que, bajo la presión de los medios de comunicación y la amenaza de la pena capital, se podría condenar a un inocente. La novela está bien escrita.