
Con el artificio clásico del manuscrito del año 2040 descubierto en una remota galaxia en el año 22011, el autor nos hace asistir a la valoración de mitos actuales hecha por los humanos del futuro. En “Los inmortales” se describen las extravagantes andanzas de unos personajes claramente referibles a nuestra cultura, bajo la atenta mirada de Cervantes (el protagonista). Abundan las referencias banales a filosofías baratas, en boca de personajes literarios que, resucitados por el autor como inmortales, elucubran sobre el más allá como "divertimento". Ideológicamente, la novela hace continuas referencias despectivas a tesoros cristianos: alusiones contra Dios mismo, misterios cristianos ridiculizados, apariciones concretas de eclesiásticos santos, o de Nuestra Señora, como elementos de farsa, evocaciones tenebristas de fanatismo cruel, etc. Además se hacen descripciones de orgías, más o menos matizadas, en un marco habitual de uso libertario de la sexualidad en la vida cotidiana de esos “inmortales”.
F.J. (2013)