
Este breve libro puede ser considerado ya como un clásico dentro de la literatura espiritual contemporánea, por su gran intensidad expresiva. El autor logra transmitir su profundo amor por Jesucristo crucificado a través de una escritura que combina con naturalidad distintos géneros literarios. Lejos de encasillarse en una forma única, el texto fluye entre lo lírico, lo narrativo y lo meditativo, ofreciendo una lectura rica y sugerente que abre perspectivas sobre el misterio de la Pasión.
La musicalidad de la palabra, la fuerza de la imaginación y la intensidad del sentimiento configuran el núcleo expresivo de la obra. José Miguel Ibáñez Langlois no se limita a describir los acontecimientos, sino que los recrea interiormente, invitando al lector a una contemplación más viva y amorosa. Su lenguaje, cargado de imágenes y resonancias poéticas, no busca tanto explicar como suscitar una experiencia espiritual profunda. El libro constituye una guía de contemplación, donde la belleza literaria se pone al servicio de la fe.
José Miguel Ibáñez Langlois nació en 1936 en Chile y desarrolló una doble vocación como sacerdote y hombre de letras. Miembro del Opus Dei, ha destacado tanto por su labor pastoral como por su contribución al pensamiento y la cultura, siendo reconocido como poeta, crítico literario y ensayista. Su vida ha estado marcada por el diálogo entre fe y cultura, así como por un profundo compromiso con la formación intelectual y espiritual.