
En una isla lleva un tiempo ocurriendo algo extraño: desaparecen cosas cotidianas, e igualmente el recuerdo de esas cosas. Por ejemplo, la novela comienza con la desaparición de los pájaros: un día no están, los habitantes no saben ya lo que son (lo olvidan), y la vida sigue su curso. Algunos ciudadanos mantienen recuerdos; pero enseguida son detenidos por la Policía de la Memoria, garante de que se ejecuten de hecho los olvidos. Protagoniza la historia una joven novelista que vive sola, y solamente se relaciona con su editor y un anciano.
Novela distópica, a ratos angustiosa, a ratos humorística... muy bien escrita. Hace trabajar a la imaginación, y obliga a dar a cada cosa la importancia que tiene. No tiene una visión positiva de la paternidad o de las relaciones matrimoniales, pero tampoco es el tema principal de la novela, que habla más bien de la falta de libertad.