
Es un ensayo póstumo del gran filósofo alemán que se caracteriza por estar escrito con el auténtico entusiasmo de un converso que se encuentra con la persona de Cristo y en Él con los demás hombres y considera que todo es regalo por lo que no cabe otra actitud que la de agradecer. Este breve libro tiene dos partes muy entrelazadas: La gratitud hacia Dios y La gratitud hacia los demás.
Con la profundidad que le es propia Von Hildebrand señala que el agradecimiento es una de las actitudes básicas que constituyen la esencia de la vida espiritual. De allí saca consecuencias teóricas y prácticas. Explica la relación estrecha entre gratitud y valor y va desglosando modos para vivirla desde lo más hondo del corazón. Se detiene a mostrar los motivos concretos para agradecer a Dios y a Cristo sus bondades y continuos regalos. En la segunda parte se centra en que la persona humana que por la gracia se ha transformado en Cristo puede agradecer a los hombres todo lo que son y dan; esta gratitud está anclada en la humildad, en la bondad y en la verdadera libertad. Hace un análisis de la reacción humana ante las pruebas difíciles por las que puede atravesar y después señala algunos motivos de gratitud hacia los hombres que tienen como núcleo el amor.
Es una lectura muy recomendable para profundizar en esta virtud y para unir teología y ascética de un modo armónico.