
Ronald Knox fue uno de los escritores británicos convertidos al catolicismo más influyentes del siglo XX. Es uno de los libros más conocido del autor y quizás su pieza más destacada de apologética. Aunque aborda de manera extensiva el protestantismo, su objetivo principal no es tanto este, sino el hombre moderno que está alejado de la iglesia o que tiene una relación superficial con ella. Esta obra es un maestro del arte de convencer a cualquier persona, sin importar su origen, de que Dios realmente existe, de que Su existencia importa, y de que solo el conocimiento de Él y la obediencia a Su voluntad pueden proporcionar respuestas a las preguntas que todos llevamos dentro.
Knox aborda “las verdades que los católicos sostienen”, “las reglas que los católicos reconocen”, “la fuerza que los católicos reciben” y “las ambiciones que los católicos honran”. Estas verdades, reglas, fuerzas y ambiciones fueron atractivas para los primeros lectores del libro. Fueron respuestas al constante "¿Por qué?". Estas mismas respuestas serán igualmente atractivas para los lectores de hoy, que, después de tantas décadas de fracasos de los diversos “ismos”, anhelan comprensión y compromiso incluso más que las generaciones pasadas.