
La casa más lejana es un clásico de la literatura naturalista estadounidense. El autor, Henry Beston (nacido como Henry Beston Shearan), vivió solo en una cabaña en Cape Cod, a mediados de la década de 1920, para hacer una crónica del cambio de estación. Describe las playas, las dunas, las aves marinas, el cielo, las olas, las bestias del mar, en una prosa poética, un poco florida, pero muy atractiva.
Aparte de ser un relato lírico y detallado de sus experiencias, es un alegato a favor de un compromiso más profundo con la naturaleza. Su actitud es un poco panteísta o vitalista, como la de muchos autores de la época. "Cualquiera que sea la actitud ante la existencia humana que te formes, debes saber que sólo es válida si es la sombra de una actitud ante la Naturaleza".