
John Grisham, coautor con John McCloskey de este libro de no ficción, se adentra —muy bien documentado— en la descripción de 10 casos de condenas a inocentes en Estados Unidos. Grisham nos cuenta cinco de ellos y McCloskey, que trabaja en la revisión de condenas de convictos inocentes, escribe los otros cinco. Los relatos, en lo que se refiere a la parte criminal, están narrados con crudeza y algunos de ellos son escabrosos —sin abundar en detalles— pero con realismo. Se trata de casos que acabaron con los acusados en prisión con cadena perpetua o bien con pena de muerte, mientras los verdaderos autores seguían en libertad, y por eso los crímenes que se describen son especialmente duros.
En positivo, se puede destacar el afán de dar a conocer estos casos de fallos equivocados de los tribunales, el trabajo que desarrolla la institución Centurion Ministries, en la que trabaja McCloskey para redimir a los convictos condenados injustamente, y también la reacción de aceptación de la voluntad divina de algunos reos que, aun aceptando su injusta condena, luchan para que se descubra la verdad, con coraje y esperanza.