Historias de cronopios y de famas

[Historias de cronopios y de famas]
Año: 
1962
Género: 
Público: 
Editorial: 
Debolsillo
Ciudad: 
Barcelona
Año de publicación: 
2016
Páginas: 
160
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Cuando uno tiene en la cabeza ideas más bien escasas sobre sí mismo y sobre lo que ve y toca; cuando la cultura es algo que seduce pero no se sabe para qué sirve, surgen esta clase de libros, en que todo ello: el yo, el mundo, la cultura, se convierten en piezas de mecano, para armar según los modelos que la imaginación más o menos fértil del creador concibe.

Es lo que, de un modo mucho más brillante, expone Cortázar en el prólogo de estas Historias, y, por cierto, que estamos ante uno de esos libros en que quizá el prólogo sea lo mejor. Pero eso no hace desmerecer al "manual de instrucciones", a las "ocupaciones raras", al "material plástico" y a las "historias de cronopios y de famas", que son las secciones que componen el volumen.

"Lo fantástico surge para mí dentro de lo cotidiano", ha dicho Cortázar en muchas ocasiones y de muchas maneras; y ese eludir el tedio de la realidad mediante su transformación, mediante su continua manipulación poética, está en la génesis de todo ello.

Hay algo del humor de Mihura en las "ocupaciones raras", en ese hacer montañas de azúcar sobre el mostrador del bar para luego escupir encima y oír cómo cruje el compuesto; hay creatividad borgiana en esa "geografía de las hormigas", pero ayuna de trascendencia, llena en cambio de ánimo juguetón, del ánimo de un niño que hace monerías con unos materiales que ni siquiera imagina que puedan resultar dramáticos.

Autor: Jesús Sanz Rioja, España
Fecha de actualización: Mayo 2026