
El objetivo del libro lo expresa el subtítulo, Cómo ser el padre fuerte que tus hijos necesitan. La autora es pediatra y escritora de prestigio sobre todo en América. El contenido es muy práctico y ameno. Explica de modo claro por qué es necesario cambiar el papel y la imagen que ha tenido el padre en la educación de sus hijos. Muestra la diferencia entre el rol de un padre y una madre en el desarrollo de los niños y adolescentes. Los hijos respetan de modo especial la figura del padre y esperan de él protección y seguridad. Por eso el trabajo más importante de un padre ha de ser su familia.
Transmite sus experiencias psicopedagógicas. A través de historias reales manifiesta los posibles caminos para que el padre se convierta en un modelo de fortaleza y autocontrol: es así como será de verdad el “héroe” de sus hijos. Son muy valiosas las orientaciones sobre el liderazgo moral, que es de sacrificio. También dan luz las pautas para que el pasado no condicione el presente -en caso del padre que no tuvo un buen ejemplo-. Las seis jugadas clave para ser un buen padre son magníficas. Dos temas que desarrolla con especial acierto y profundidad son el de tratar a Dios como Padre y el del perdón incondicional. Recomiendo ampliamente su lectura.