
Novela con cierto carácter autobiográfico. Retrata la vida de los ocupantes de una "sharashka" (una agencia de investigación formada por presos políticos), situada en las afueras de Moscú.
El libro describe la vida de cada preso, así como de sus familiares (siempre amenazados con perder el trabajo y el alojamiento, por tener un familiar en prisión), y también de los guardias: su historia, su día a día, sus pensamientos.
Los prisioneros sharashka (zeks) son técnicos o académicos de alto nivel, arrestados durante las sucesivas purgas de Stalin después de la Segunda Guerra Mundial. Estos zeks son bien tratados y alimentados, con la condición de que produzcan inventos útiles; pero en cualquier ocasión pueden ser enviados inmediatamente a los Gulags (campos de trabajos forzados aislados en la vasta extensión asiática de Rusia). Se les pide que produzcan dispositivos para fotografiar y escuchar a las personas, e identificarlas. Hacerlo significa nuevos medios para el espionaje y el terror estalinistas; sin embargo, sus vidas y tal vez su libertad dependen del resultado. Es en estas condiciones donde intentan sobrevivir.