
El autor hace un recorrido por el sentido de la existencia e imagen del mundo en la Edad Media (Capítulo 1), el nacimiento de la imagen moderna del mundo (Capítulo 2), para acabar con el desvanecimiento de la imagen del mundo de los tiempos modernos y la formación de una nueva imagen (Capítulo3).
Se podría decir que la conclusión de este ensayo es que la modernidad, que centró su mirada en el hombre y los derechos que le pertenecen por su dignidad, perdió pie porque no reconoció que su visión del hombre se apoyaba en la Revelación cristiana, en los valores del Evangelio. El autor apunta a estos tiempos y a “los últimos tiempos”, a la visión escatológica, no porque considere cercano el fin del mundo, sino porque contempla la vida del hombre, de la persona y su plenitud, a la luz de su llamada a la comunión con Dios en esta vida y en la vida futura. Y esta vida se vive de un modo nuevo a la luz de la futura.
Sobresalen las páginas que dedica al poder que ha alcanzado el hombre sobre la naturaleza, gracias a los avances de la ciencia y de la técnica, y cómo ha faltado un crecimiento paralelo de la responsabilidad. En este sentido, enfatiza el respeto al medio ambiente y a la naturaleza, con unas consideraciones que se adelantan en muchos años a las políticas de cuidado actuales.
J.P. (España, 2016)