
Esta novela, una de las obras maestras de Dino Buzzati y de la literatura italiana del siglo XX, narra la vida de Giovanni Drogo. El protagonista se nos presenta como recién destinado a la Fortaleza Bastiani, un puesto fronterizo situado frente a un inmenso desierto. Inicialmente descontento con su asignación, el joven teniente Drogo trata de cambiar su destino por uno que le permita un ascenso más rápido en la jerarquía militar y que sea más cercano a la ciudad.
Pero tras cuatro meses de estancia queda fascinado por el inmenso desierto que se abre hacia el norte y por la supuesta amenaza de los tártaros. La vida de la Fortaleza se desarrolla bajo las normas férreas de la disciplina militar, que deja a los soldados y oficiales una única esperanza: ver aparecer en el horizonte al enemigo, enfrentarse a los Tártaros, combatir y convertirse en héroes. Sería el único modo de restaurar el prestigio de la Fortaleza y dar sentido a los largos años gastados en medio de la nada, pero hace años que la nación vecina no muestra señales de vida en esa zona de la frontera.
Pasan los años en la Fortaleza y el teniente Drogo continúa su rutinaria vida, viendo cómo su juventud escapa inexorablemente. Tras cuatro años, regresa con un permiso a la ciudad, donde se siente extranjero, incapaz de reconocerse fuera del ritmo inexorable del fuerte y sintiéndose alejado de sus antiguas amistades. La novela continúa narrando los acontecimientos que, a lo largo de los años, agitan la maquinal cadencia de la Fortaleza y del protagonista: la aparición de un ejército enemigo, un misterioso caballo a las puertas del fuerte, unas luces sospechosas en el horizonte...
Esta novela, magistralmente escrita, pone al lector ante algunos temas profundamente antropológicos, como la compleja relación entre la libertad para decidir el futuro y la seguridad que aporta el presente. También trata la resignación ante una situación que va cerrando las perspectivas de realización personal, o la eterna espera de hechos excepcionales que darán un giro existencial en la persona. Considera también el papel que juega la rutina en este progresivo apagamiento de las ilusiones personales y la importancia de la amistad como antídoto para estas circunstancias. Se podría calificar como una novela existencial, que cuenta una vida gastada en la que todo se sacrifica por la búsqueda y espera de un evento que la llene de valor y de sentido, y que nunca termina de llegar.