
Buchanan aplica sucias presiones para recaudar fondos que financien causas honradas, como la disminución de la pobreza o la ecología. Tiene lugar en Washington. Robert Thornhill, un alto cargo de la CIA, descubre esta corrupción y empieza a chantajearlo porque quiere devolver a la CIA el prestigio que ha perdido. Faith Lockart, mano derecha de Buchanan, es la tercera persona implicada y piensa que se ha ido muy lejos, por lo que decide confesarlo todo al FBI. Su vida, a partir de entonces, tiene un precio.
Es una magnífica novela de intriga y espionaje que revela los entresijos más siniestros del mundo de la política internacional. Atrapa desde el inicio porque es una historia trepidante, muy entretenida, de fácil lectura. Se entrelazan el suspenso, la lealtad, la traición y la ambición. Muestra lo que se puede hacer a través del cabildeo y lo que supone un topo o espía. Quizá es un poco exagerado lo que afirma sobre que el sueño americano es el poder y el dinero, pues hay personas rectas. Lamentablemente, como en otras novelas, presenta tres escenas de sexo explícito y algunas muy sensuales que resultan desagradables.