
El autor explica la Liturgia desde el magisterio de Benedicto XVI para profundizar en el verdadero espíritu del Concilio Vaticano II. Por ello, además de los documentos del Papa emérito, el autor también recurre frecuentemente a la Constitución Sacrosanctum Concilium y el Catecismo de la Iglesia Católica. El libro recorre las diversas dimensiones de la Liturgia: cristológica, soteriológica, eclesiológica, trinitaria y escatológica; a la vez hace un breve resumen del desarrollo histórico e incluso consigue explicar la dimensión ética y social y de la Liturgia. Todo, como bien señala el título, con la mirada puesta en Dios, como origen, fuente y fin de la Liturgia.
Está estructurado en cinco capítulos. Los primeros tres corresponden a los principios que directivos de la Constitución Sancrosanctum Concilium; es decir, la actualización del misterio pascual, la lectura de la Palabra de Dios y la liturgia como epifanía de la Iglesia en oración. Los dos últimos hacen referencia a las características de la reforma conciliar y al desarrollo orgánico de la Liturgia. En el fondo, el autor -haciendo eco a Benedicto XVI- permite profundizar en la esencia de la Liturgia para ayudar a comprender el discernimiento de la Iglesia acerca de los aspectos variables desde una hermenéutica de la renovación.
Ayuda a valorar aún más el legado del Concilio Vaticano II y los escritos posteriores del Papa emérito; así como profundizar en la importancia de vivir adecuadamente la Eucaristía, fomentando la participación activa.