
Lorenzo Silva, uno de los escritores actuales con más lectores, aborda en este libro un género para él todavía no explorado, como es el ensayo histórico, con algunos toques muy personales. Aborda la revuelta de los Comuneros de Castilla: comenzado el siglo XVI, el emperador Carlos V decide imponer nuevas exigencias a Castilla para sufragar sus gastos en el exterior. Ante ello, algunas de las ciudades más importante, sobre todo Toledo, Segovia y Salamanca, bajo el mando de Padilla, Bravo y Maldonado, se levantan en armas contra el emperador para impedir el abuso de poder. Fueron derrotados en la batalla de Villalar.
El autor explora la identidad de lo castellano, por así decir, como una suerte de nacionalismo no excluyente, si pudiera existir esa realidad. Realiza un ensayo que resulta un tanto largo, con párrafos muy extensos y sin apenas diálogo. Puede resultarle más digerible a los propios castellanos. Expone una historia poco conocida para el resto de los españoles, como tributo al antiguo reino que fue origen de la identidad de España.