
San Justino fue uno de los primeros apologistas cristianos. Sus escritos tienen gran relevancia al ofrecer detalles importantes de cómo era la vida de los cristianos en los primeros 200 años después de la muerte de Cristo. De gran importancia es la presente obra “Apologías” que contiene una primera defensa del cristianismo dirigida al emperador Antonino Pío y al Senado Romano. Consta de dos escritos. En el primero, dirigido al emperador, describe la fe cristiana, sus costumbres, su fundamento histórico y las razones que hay para abrazarla. Contiene uno de los más detallados testimonios sobre la liturgia dominical en la iglesia primitiva. En la segunda, intercede por el cristiano Tolomeo ante el Senado. Por defender a los cristianos sufrió el martirio en el año 163. A.D., y las actas de este hecho se conservan aún hoy día. Justino estaba convencido de que muchos paganos se convertirían si se argumentaba filosóficamente.