
Este libro es la voz de un hombre que vivió más de cuatro décadas en el filo de la verdad y del peligro. Mikel Lejarza, conocido como El Lobo, decidió romper años de silencio para contar cómo se convirtió en el espía infiltrado que cambió la historia de España desde dentro de ETA y luego siguió operando en los servicios secretos. No es una novela; son memorias crudas, honestas y personales, en las que Lejarza enfrenta sus éxitos, sus momentos más oscuros y las tensiones éticas de una vida dedicada al espionaje, con la ayuda narrativa del periodista Fernando Rueda.
Ayuda a entender, con honestidad brutal, el precio humano que se paga por la lealtad a un país y la complejidad moral de un hombre que se movió en las sombras para defender la seguridad de los demás. La prosa no es literariamente exquisita, pero es eficaz: atrapa y mantiene el pulso firme hasta la última página, mostrando sin defensa ni rodeos la vida de un agente que puso todo sobre la mesa.